Buen debut de Montoya en la Copa
Nextel hasta antes de ser enviado a la barda
HOMESTEAD, Florida (19 de noviembre, 2006) – Juan Pablo
Montoya será el primero en decir que sabía que el pasado
fin de semana en la carrera de NASCAR -en el Homestead-Miami
Speedway (HMS)- no iba a ser fácil para él, pero una
cosa que por modestia no dirá, es lo impresionante que
fue su primer intento durante una carrera de la Copa
NEXTEL de NASCAR. Definitivamente su carrera no terminó
como él o el equipo Chip Ganassi Racing with Felix
Sabates (CGRFS) esperaban. Montoya aprendió mucho e
impresionó a los miembros del equipo CGRFS, quienes
acaban la temporada con grandes esperanzas y con la
mirada puesta ansiosamente en el próximo año de
competiciones en NASCAR.
Imagen cortesía de Chip
Ganassi Racing
Montoya, liderado por el jefe de equipo, Steve Bowyer,
manejó el auto No. 30 Texaco/Havoline Dodge y lo llevó
hasta la posición 13 antes de ser golpeado por detrás y
golpear contra la pared externa, incendiándose en la
vuelta 252 de una carrera de 268. Afortunadamente,
escapó ileso del terrible incidente y al final de la
noche, el No. 30 fue ubicado en la posición 34.
Antes de que se agitara la bandera verde el domingo,
Montoya tuvo un fin de semana repleto de acción.
Primero, clasificando en base a la velocidad, para
entrar en la carrera del domingo, ya que no tenía una
posición asegurada para el evento de la Copa NEXTEL de
NASCAR. Durante la clasificación de la Copa NEXTEL
efectuada el viernes por la tarde, Montoya y su equipo
del auto No. 30 Dodge CGRFS, consiguieron la casilla 29
en parrilla de salida, gracias a una vuelta de 30.75
segundos a 175.5 mph. (282.439 kph) en el óvalo de 1.5
millas (2.4 Km).
Imagen cortesía de Chip
Ganassi Racing
Montoya realizó doble función durante el fin de semana
ya que además de su carrera en la Copa NEXTEL, participó
en la última competencia de la temporada de la Serie
Busch de NASCAR, que se disputó el sábado por la tarde
en el HMS. Montoya se ubicó en la posición 31 de la
parrilla de largada y fue avanzando hasta terminar 14º
en su cuarta carrera en la categoría.
El domingo, Montoya y su equipo pelearon con un auto
‘obstinado’ a lo largo de la competencia, mientras mucho
de los competidores parecían enfrentar el mismo tipo de
desafío con un carro duro en la entrada de las curvas,
que se iba en la salida. El auto No. 30 Dodge estaba muy
duro a la entrada de las curvas y se iba tanto en las
salidas que hizo imposible que Montoya pisara el
acelerador a fondo.
Bowyer llamó a Montoya para que ingresara en pits varias
veces a lo largo de la tarde y ya entrada la noche, con
la intención de solucionar el problema ajustando la
presión de aire en los neumáticos y el chasis del auto
de carrera. Justo cuando el auto estaba comenzando a
mejorar una bandera amarilla en mal momento dejó a
Montoya, y a buena parte de los pilotos, con una vuelta
menos (giro 116) ya que acababan de hacer una parada en
los pits, con bandera verde.
A partir de allí, Montoya, Bowyer y el resto del equipo,
utilizaron algunas maniobras de manejo en la pista y
estrategia en las paradas en pits, para ponerse en
posición de obtener un free pass de NASCAR y regresar a
la vuelta del líder en el giro 189, cuando apareció la
séptima bandera amarilla de la carrera.
Imagen cortesía de Chip
Ganassi Racing
La máquina No. 30 Texaco/Havoline Dodge se ubicó 22º al
final de la larga línea para el reinicio en la vuelta
194. Montoya dijo vía radio a su equipo que “el auto aún
necesita doblar un poco mejor en el centro, pero ahora
puedo manejar realmente bien a la salida de la curva”.
De allí en más, el piloto colombiano de 31 años de edad,
utilizó la succión en la recta y una parada en pits para
poner neumáticos, lo que lo dejó en la posición 13 para
la vuelta 214. Luego, justo antes de que él y el Texaco/Havoline
hicieran su novena visita de la noche a los pits para
poner dos neumáticos y regresar a carrera en vigésimo
primera posición en el giro 252, Montoya recibió un
inesperado golpe del No. 12 que lo mandó contra el muro
externo, y que provocó que su auto se incendiara.
Montoya rápidamente salió del auto y fue llevado al
hospital del HMS, donde lo evaluaron y le dieron de alta
rápidamente. Montoya luego habló con los medios y
comentó: “Realmente no sé qué sucedió. Pienso que el
(carro número) 12 me golpeó por detrás, pero no estoy
seguro qué auto fue. No me importa. Es una lástima, pero
el Texaco/Havoline Dodge hoy trabajó realmente bien.
Todos en Chip Ganassi with Felix Sabates hicieron un
trabajo fantástico para mi. Va a ser duro. Cuando firmé
con Chip sabía que no iba a ser fácil. Estoy corriendo
contra grandes pilotos y correr contra ellos hoy fue
increíble. Pienso que está mejorando cada carrera”.
Durante el fin de semana, en la pista, era difícil
encontrar a Montoya sin una sonrisa en la cara, incluso
después de ser sacado de competencia. El domingo, en
varias ocasiones, comentó al equipo del No. 30 Texaco/Havoline
vía radio cuanto se estaba divirtiendo. “De esto se
tratan las carreras. Es duro, pero es divertido”, les
aseguró el piloto colombiano.
Los compañeros de equipo de Montoya, David Stremme, Reed
Sorenson y Casey Mears terminaron 11o, 16o y 32o
respectivamente.
Montoya, ahora con seis arrancadas oficiales en NASCAR,
continuará preparándose para la temporada 2007 en la que
será piloto a tiempo completo del carro No. 42 Texaco/Havoline
Dodge. La primera carrera del año será la histórica
Daytona 500 que abrirá la temporada de NASCAR el domingo
18 de febrero en el Daytona International Speedway,
ubicado en Daytona Beach, Florida.